
La noticia hizo ruido la semana pasada, pero lo cierto es que yo me tomé varios días en tratarla acá porque sinceramente no tenía una idea acabada sobre la cuestión. Para aquellos que se lo perdieron, Leo Prieto de Fayerwayer explica muy bien lo que sucede: Microsoft está abriendo a los desarrolladores miles de páginas de documentación sobre la API de funcionamiento de Windows (los "secretos comerciales de Microsoft") y sus principales aplicaciones. Se trata de más de 30.000 páginas de documentación que, según Leo Prietto "Significan que otra empresa podrá crear una aplicación que compita con Outlook, ya que finalmente tendrán la misma cantidad y calidad de información sobre cómo conectarse a un servidor de correo Exchange."
Wow... ¿Microsoft? ¿Mostrando sus más intimos secretos? Eso fué lo primero que pensé. Pero después comienzo a recordar los últimos movimientos de Microsoft para acercarse a modalidades más abiertas de desarrollo y la cosa me empieza a cerrar mucho más. Los tiempos cambiaron, Microsoft entiende perfectamente que las políticas abiertas rinden muy bien a las compañías, y está haciendo lo posible para adaptarse.
La transición es dura, y nunca será total (olvídense de Microsoft liberando a Windows bajo licencia GPL) pero algo es algo. Los más fundamentalistas la verán con ojos sumamente escépticos, y lo respeto, pero particularmente me parece que la noticia es para aplaudir a Steve Ballmer (quien declaró, bastante coherentemente en relación a esta noticia, que "lo que es bueno para sus clientes es bueno para ellos"), y es para tener los ojos bien abiertos: en el mapa del "mundo abierto vs el mundo cerrado" las fronteras son cada vez más difusas; y los que me conocen, saben que soy de los que abogan por un equilibrio de coexistencia pasiva entre los dos mundos que al parecer, no está tan lejos.